INVESTIGACIONES

     La reinvención del clan Giraldo 

    La reinvención del clan Giraldo 

    Los Pachenca o las Autodefensas Conquistadores de la Sierra dicen que están activos en tres departamentos de la Costa Caribe y ofrecen que se desmovilizarán a cambio de destapar sus nexos con políticos como Carlos Caicedo, pero no ofrecen ni rutas ni delatar a sus cómplices en la Fuerza Pública. Radiografía de un video.

    A pocos meses de que regrese al país el ex jefe paramilitar en la Sierra Nevada de Santa Marta, Hernán Giraldo, después de haber cumplido su condena por narcotráfico, se hace evidente con la divulgación del video de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada, también conocidos como Los Pachenca, que este grupo intenta estar activo y mostrar que mantienen el control de esta región del país, que fue tradicionalmente manejada por “El Patrón”. 

    En el comunicado, los Pachenca no solo aseguran tener control sobre la Sierra sino también que tienen presencia a través de frentes en La Guajira (Renacer), Barranquilla (Metro), y en Santa Marta (Urbano Cacique) y en la Zona Bananera (Bananeros), y además de reafirmar que tienen el control de la Sierra a través del comando Cóndor de la Sierra.

    Como una muletilla, dicen que son el reflejo del abandono del Estado y que son el producto de la complicidad y el entrenamiento de la Fuerza Pública. “Somos soldados campesinos preparados por las fuerzas del estado”, dice la banda en un aparte del video. También se reconocen como empresa y a la vez como organización.  Hacen un recuento de las necesidades de la región, señalando que la falta de oportunidades hace que cada día se engrose más las filas de la organización, pero descartan que estén reclutando menores, una práctica que era habitual en Giraldo. 

    Además intentan dar la impresión que tienen una unidad y una estructura de mando, en la que hay dos cabezas, un primer y un segundo comandante militar (que no se identifican), que sucedieron en el mando a Jesús María Aguirre alias Chucho Mercancía, muerto en junio de 2019 y a Deimer Patiño Giraldo alias 80, muerto en junio de 2020, ambos en operativos de unidades antinarcóticos de la Policía. A pesar del recuento que hacen de sus comandantes nunca mencionan a Norberto Quiroga Póveda alias Beto o 55, recientemente capturado en Barranquilla y a quien las autoridades atribuían de estar al mando de la organización.  

    55, un antiguo paramilitar del Bloque Resistencia Tayrona, ha sido señalado por fuentes de inteligencia de haber estado a cargo del negocio del narcotráfico, y su omisión en el video-comunicado está relacionada con la intención de desmarcarse del tema narco.

    Los Pachenca aprovechan entonces para anunciar que están dispuestos a someterse a la justicia colombiana y solicitan al presidente Iván Duque que nombre una comisión para entregarle las pruebas de las denuncias expuestas en el video. Pero ese ofrecimiento tiene una condición: que se contemple e incluya a todos los miembros de la organización que están presos.

    Esta propuesta es casi que idéntica a la que intentó el Clan del Golfo en 2018, durante la presidencia de Juan Manuel Santos, que impulsó una ley que serviría como marco jurídico para su desmovilización y que finalmente no tuvo luz verde. Ahora el gobierno de Iván Duque ha establecido una política de desmovilización individual que difiere con la propuesta de las autodefensas de la Sierra Nevada de Santa Marta. 

    Confirman que, como ocurrió en el pasado, el principal motor del conflicto armado en la Sierra Nevada de Santa Marta es el narcotráfico, y que ellos sólo controlan una parte de las rutas y la zona, que disputan con otros grupos de narcos que también tienen presencia o apoyo militar en la región. 

    Pero también dejan en evidencia que han retrocedido de zonas como el Cesar y Bolívar, en donde según informes de la Defensoría y de inteligencia de la Fuerza Pública, intentaron competirle el control de las rutas del narcotráfico al Clan del Golfo. 

    En este sentido, tratan de desmarcarse de las sindicaciones de las autoridades que los han señalado como uno de los principales carteles del narcotráfico en la Costa Caribe, de los que dicen que se limitan a garantizar la seguridad del tránsito de la mercancía, y de los que -paradójicamente- no ofrecen ninguna información. 

    Reducen todo a que gran parte de su fortaleza se debe a que mantienen vínculos con narcos, de los que dicen cobrar peajes por la utilización de vías principales pero se desmarcan de la producción y de los embarques, y con empresarios y políticos, ya que aseguraron que obligaron a comerciantes del mercado y a los habitantes de las zonas como Guachaca a votar masivamente a la alcaldía por Carlos Caicedo en 2013. 

    Se desmarcan de su antiguo rol de Pachencas señalando como el responsable de financiar el grupo a través de la extorsión, recalcando que con la llegada al mando de Deimer Patiño alias 80 a la comandancia, esa práctica fue proscrita como lo han dejado ver en panfletos que han repartido en la Troncal del Caribe y en Santa Marta. También dicen que no asesinan. 

    Sin embargo Santa Marta en lo que va corrido del año han ocurrido 90 homicidios, a los que en diferentes oportunidades las autoridades señalan como responsables a Los Pachenca. Sobre todo aquellos de miembros que son asesinados acabando de salir de la cárcel. O el atentado que tuvo lugar en una avenida principal de Santa Marta donde fueron acribillados tres personas pertenecientes a la estructura de Elkin Javier Lopez alias La Silla, que hizo rememorar a los  samarios los enfrentamientos que se daban entre familias de la época marimbera.   

    En el video, sostienen que son una organización que tiene nexos con políticos y la Fuerza Pública, ratificando su participación en el robo del armerillo de la Policía de Santa Marta en 2016, en la que se perdieron 234 armas de todo tipo, que dicen fueron a dar a sus manos, y en las que aseguran participó la actual secretaria de Seguridad de Santa Marta, la coronel retirada de Policía Sandra Vallejos Delgado, quien era la entonces comandante de esta institución. 

    Por este hecho, fue destituido el director de la Sijin de la capital del Magdalena, el mayor Rolando Pinzón, quien señaló durante una entrevista al medio Opinión Caribe (link) a Vallejos de haber omitido iniciar una investigación por este robo que le costó el cargo y un proceso penal ante la Fiscalía, que recientemente fue declarado como nulo. 

    En el video, los Pachenca dicen tener pruebas que Chucho Mercancía supuestamente le pagó a la actual secretaria de Seguridad “300 millones de pesos” que le hicieron llegar a través de miembros de la Policía, y que además con ella se hizo un pacto para reducir los índices de criminalidad durante el tiempo en el que Vallejos fue comandante de la Policía en Santa Marta. “No se acuerda el trato que se dio para dar con objetivos de enemigos y generar capturar que se dieran para favorecerle y calmar los ánimos de las investigaciones de la DIJIN tras la pérdida de las 234 armas del armerillo”
    dice el vocero de este grupo paramilitar.

    También reconocen que personal de la Policía ha sido el que les ha “vendido” no solo armas sino también material de intendencia. 

    En este sentido, llama la atención que la información que ofrecen sea sobre Caicedo y Vallejo y no sobre sus aliados narcos, tanto en el Magdalena como en La Guajira y el Atlántico, en donde dicen tener conexiones. 

    Caicedo denunció a mediados de 2020 que los Pachenca estaban fraguando un plan para asesinarlo, sin embargo en este video lo niegan y agregan que no van a atentar contra ningún líder social de la región. Fuentes de la Gobernación confirmaron que Caicedo no se pronunciaría sobre estas acusaciones y señalan que ven este tipo de video como una difamación que tiene fines políticos. Una fuente de los organismos de inteligencia señaló que “el asunto es que todos creían que ya estaban acabados”, pero que con videos como este están demostrando que tienen aún un poder militar en la región.

    También sostienen que no tuvieron injerencia en el asesinato del ambientalista Alejandro Llinás, ocurrida el 23 de abril de este año, y sindican a dos familiares de alias 80, los hermanos Gerson alias Checheo y Destin García Arévalo alias El Negro, de haber estado detrás de este crimen que conmocionó a la sociedad magdalenense, de quien dicen que son los responsables del cobro de extorsiones en el corregimiento de Minca, clave en el tema de turismo y de producción cafetera.